Uruguay, Chile y Costa Rica fueron los países latinoamericanos con mejores resultados en Ciencias, área foco de las pruebas PISA 2025, con 445, 442 y 424 puntos, respectivamente. En el otro extremo se ubicaron Guatemala, Paraguay y República Dominicana, con puntajes de 351, 355 y 361. El promedio de los países de la OCDE fue de 482 puntos.
Los datos surgen del informe “¿Cómo le fue a América Latina en PISA 2025?”, de Argentinos por la Educación, elaborado por María Sol Alzú, Martín Nistal y Lucía Vallejo a partir de los resultados publicados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
PISA es una evaluación internacional que se aplica a estudiantes de 15 años y busca medir no solo la adquisición de conocimientos, sino también la capacidad de utilizarlos en situaciones nuevas. Evalúa Lectura, Matemática y Ciencias y, en cada edición, una de esas áreas se analiza con mayor profundidad. En 2025 el foco estuvo puesto en Ciencias, como había sucedido en 2006 y 2015.
En PISA 2025 participaron 91 países y economías, de los cuales 38 son miembros de la OCDE. América Latina estuvo representada por 13 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
En Ciencias, el porcentaje de alumnos que quedó por debajo de los aprendizajes considerados mínimos (el nivel 2 de desempeño) osciló entre 36% en Uruguay y 79% en Guatemala, frente al 26% del promedio de la OCDE. Los tres países de la región con menor proporción de estudiantes por debajo del nivel mínimo fueron Uruguay (36%), Chile (36%) y Costa Rica (45%). Los porcentajes más altos de estudiantes que no alcanzaron el nivel esperado correspondieron a Guatemala (79%), Paraguay (76%) y República Dominicana (74%).
En los niveles de desempeño más altos (5 y 6), Uruguay, Chile, Brasil, Argentina y Colombia mostraron cerca del 1% de los estudiantes en los niveles más altos (niveles 5 y 6).
La evolución de los resultados permite observar trayectorias diferentes dentro de América Latina. Entre 2022 y 2025, Costa Rica fue el país que registró la mayor mejora en Ciencias, con un aumento de 13 puntos. Le siguieron El Salvador, con 12 puntos, y Uruguay, con 9. En cambio, las variaciones menos favorables correspondieron a Guatemala (-22 puntos), Paraguay (-13) y Argentina (-13).
En Lectura, los puntajes de los países latinoamericanos se ubicaron entre 337 y 436 puntos, mientras que el promedio de la OCDE fue de 461. Los mejores resultados correspondieron a Chile (436 puntos), Uruguay (423) y Costa Rica (416). En el extremo opuesto quedaron Guatemala (337), República Dominicana (346) y Paraguay (352).
En esta área, entre 38% y 83% de los estudiantes de los países de la región no alcanzaron el nivel mínimo de desempeño. Los porcentajes más bajos fueron los de Chile (38%), Uruguay (43%) y Costa Rica (47%); los más altos, los de Guatemala (83%), República Dominicana (78%) y Paraguay (77%). El promedio de la OCDE fue de 31%.
Entre 2022 y 2025, ningún país de la región mejoró de manera estadísticamente significativa en Lectura. Por el contrario, Guatemala, Paraguay, Perú, Argentina, Chile y Uruguay presentaron caídas significativas.
En Matemática, los puntajes de los 13 países analizados oscilaron entre 334 y 405 puntos, frente a 463 puntos en el promedio de la OCDE. Uruguay (405), Chile (403) y México (388). ocuparon los primeros lugares de América Latina, mientras que Paraguay (334), Guatemala (334) y República Dominicana (339) registraron los resultados más bajos.
“Los resultados de PISA 2025 confirman que la crisis educativa en Matemática es un fenómeno regional: incluso los países mejor posicionados de América Latina, tienen a más de la mitad de sus estudiantes por debajo del nivel mínimo de competencia. En otros países esto llega al 80% de los estudiantes. Mientras seis países de la región lograron mejorar sus resultados en Ciencias, mostrando que el retroceso no es inevitable, otros países retrocedieron en las diferentes áreas evaluadas. Esto nos exige mirar más allá de nuestras fronteras: necesitamos aprender de las experiencias de países que lograron revertir la tendencia negativa, y construir políticas educativas sostenidas en el tiempo, con el máximo nivel de compromiso de gobiernos, docentes, familias, organismos internacionales y sociedad civil”, consideró Víctor Volman, director ejecutivo de Argentinos por la Educación.
“Los resultados obtenidos en Matemática en la región siguen mostrando un rezago importante respecto al resto de países del mundo. Potenciar los aprendizajes fundamentales es crucial para el desarrollo de los países de Latinoamérica” afirma Martín Nistal, director del Observatorio de Argentinos por la Educación y coautor del informe.
La proporción de estudiantes que no alcanzó el nivel 2 fue de entre 57% y 92% en los países latinoamericanos, frente al 35% en el promedio de la OCDE. Los mejores resultados en este indicador correspondieron a Uruguay (57%) , Chile (59%) y México (69%), y los más desfavorables a Guatemala (92%), República Dominicana (91%) y Paraguay (91%).
Entre 2022 y 2025, ningún país registró una mejora estadísticamente significativa en Matemática. Las caídas significativas se observaron en Argentina (-11), Guatemala (-10), Chile (-9), Perú (-9) y México (-7).
En una mirada de conjunto, en PISA 2025 los resultados latinoamericanos oscilaron entre 337 y 436 puntos en Lectura, 334 y 405 en Matemática y 351 y 445 en Ciencias. Los países con mejores resultados fueron Chile, Uruguay y Costa Rica, mientras que Guatemala, República Dominicana y Paraguay registraron los puntajes más bajos.
A su vez, la proporción de estudiantes que no alcanza los aprendizajes mínimos varía entre 38% y 83% en Lectura, 57% y 92% en Matemática y 36% y 79% en Ciencias.
En comparación con la edición anterior, 3 países mejoraron significativamente sus resultados en Ciencias, 3 empeoraron y 6 no mostraron variaciones estadísticamente significativas. En Lectura, ninguno mejoró y 6 empeoraron, mientras que en Matemática los puntajes no crecieron en ningún país y bajaron en 5 países.