Observatorio Argentinos por la Educación

La tecnología como puerta de acceso a la educación

Por el equipo de Puerta 18

Marzo 2018

En el centro de los múltiples debates sobre la educación ­­–­educación de gestión pública o de gestión privada, educación formal o no formal, tecnologías en la escuela sí, tecnologías en la escuela­ no– lo cierto es que los indicadores del año 2015 muestran una mejoría respecto a años anteriores. Por ejemplo, de acuerdo al último dato disponible según el Observatorio “Argentinos por la Educación”, en el 2015 se registró que la tasa neta de matriculación en el nivel secundario, a nivel país, es del 91,9 %, seis puntos porcentuales por encima del valor del 2011. Si bien, en términos cuantitativos los números son favorables, debemos atender, en términos cualitativos, demandas pendientes y, a la vez, nuevos desafíos.

En relación al dato descrito, podemos mencionar dos cuestiones: por un lado, la escolarización de los niños y niñas es el primer paso para democratizar el acceso y la participación a la educación. Por el otro, el desafío de la comunidad educativa, tanto formal como no formal, reposa sobre la proyección de un aprendizaje integral, de calidad y garantizado en igualdad de condiciones para todos los jóvenes.

En este marco, Puerta 18 es un espacio educativo integral y gratuito que estimula las habilidades e intereses de los jóvenes, a partir del uso de herramientas tecnológicas. Trabajamos con la franja etaria de 13 a 24 años, de manera transversal y acompañando a los chicos y chicas en su trayecto de vida y revalorizando el aprendizaje en el tiempo libre y recreativo. El trabajo integral tiene como eje entender la vulnerabilidad social en su complejidad y la tecnología como herramienta transformadora.

Desde Puerta 18 pensamos la vulnerabilidad en un sentido amplio, no solo referido a cuestiones económicas, sino también sociales y culturales, que incluyen las problemáticas propias de cada momento de vida. En este sentido entendemos que la brecha digital no es solo tecnológica –en la actualidad menor a años anteriores– sino también simbólica. Por tal motivo, garantizamos no solo el uso instrumental a las herramientas tecnológicas sino, primordialmente, el uso crítico y creativo, fomentando las habilidades científicas y artísticas, desde u abordaje lúdico, y apuntando a proyectos que tengan a los jóvenes, en su diversidad, como protagonistas.

Uno de los principales objetivos para la franja de 13 a 18 años es estimular las habilidades blandas, el trabajo en equipo, la creatividad, la exploración y el trabajo por proyectos en áreas diversas como Diseño Gráfico, Diseño de Video Juegos, Mapping, Fotografía, entre otras. Luego, para la franja de 18 a 24 años, y una vez que los jóvenes finalizan la escuela secundaria, Puerta 18 se constituye como el espacio de transición entre el nivel medio y el nivel terciario/universitario en el cual los adolescentes adquieren herramientas y toman decisiones en relación a su futuro.

En referencia a los chicos que se encuentran cursando el nivel secundario, los acompañamos en su proceso escolar, atendiendo sus demandas, ya que entendemos que su escolarización es la condición para que puedan, en otros espacios, ser partícipes y protagonistas de sus propios proyectos. Tal como podemos ver en el observatorio, “Argentinos por la Educación”, si bien la tasa de repitencia en el nivel secundario se redujo en 0,8 por ciento –comparativamente entre el año 2015 y 2011- los estudiantes presentan dificultades al momento de desempeñarse en el ámbito educativo y, muchas veces, estas dificultades no son tenidas en cuenta por la comunidad educativa: en un curso de treinta estudiantes hay un promedio de tres estudiantes que repiten.

Además, si bien podemos remarcar el hecho positivo de que la tasa de transición de la escuela primaria a la escuela secundaria indica, en el año 2015, un porcentaje de casi el 100%, este dato no garantiza la terminalidad de la escuela secundaria: en algunas ocasiones (2,9 intra-anual) los jóvenes abandonan su establecimiento educativo sin solicitar el pase a otra escuela quedando, de esta manera, marginados del proceso de escolarización. Este fenómeno produce desigualdad social, económica y de oportunidades.

Frente a estas dificultades, entendemos que la educación no formal debe ser un complemento de la educación tradicional y, de esta manera, acompañar a los jóvenes en su transitar teniendo en cuenta su situación social y sus condiciones de accesibilidad al establecimiento educativo. Desde Puerta 18 generamos un espacio de enseñanza-aprendizaje interdisciplinar llamado “Tecnología para la Escuela”, donde los jóvenes refuerzan sus conocimientos y/o encuentran una oportunidad para seguir formándose, de manera colaborativa, encontrándose a sí mismos y con los otros. Es un espacio de estudio y de guía, en donde los chicos y chicas se reúnen para estudiar, hacer trabajos prácticos y preparar los exámenes de ingreso a la facultad, en todas las áreas: física, matemática, Química, Ciencias Sociales, Literatura, entre otras

Además, los tiempos de los adolescentes, muchas veces, no condicen con los tiempos escolares y los estudiantes finalizan la escuela por fuera de la edad estipulada: según los datos del Observatorio, la tasa de cobertura de estudiantes fuera de la edad teórica alcanza un 3% en el nivel secundario. Es por ello que, desde nuestro espacio educativo, acompañamos a cada uno de los chicos y chicas en su proceso, atendiendo los tiempos de cada uno y fomentando sus iniciativas. No solo para que puedan terminar el colegio, sino para que, a la par, puedan adquirir habilidades blandas, explorarse, ser autodidactas e idear proyectos.

Nos interesa remarcar que el aumento de la tasa de matriculación en el nivel secundario funciona como pilar para que los jóvenes puedan proyectar su futuro. Pero, ante las nuevas demandas laborales y sociales, es importante profundizar el proceso de formación. Con base en esto, Puerta 18 promueve, para los mayores de 18 años, un espacio atravesado por dos aristas: formación profesional y capacitación laboral. Por un lado, brindamos cursos profesionalizantes para formar a los jóvenes en los nuevos oficios digitales, con adaptabilidad a múltiples desafíos, como por ejemplo Diseño Gráfico, Animación, Programación, Marketing Digital, Diseño de Video Juegos, Animación y Fotografía. Por el otro, y en simultáneo, talleres de desarrollo profesional, en los cuales se trabajan habilidades blandas para mejorar su futura empleabilidad. A partir de estos ejes complementarios, promovemos la inserción laboral en el área digital como el primer paso para nuevos y futuros desafíos tecnológicos.

A partir de lo mencionado, y del surgimiento de nuevos espacios de educación no formal, nuestro objetivo institucional es compartir nuestra experiencia de aprendizaje “en el hacer”, a lo largo de nuestros diez años. Consideramos que la tecnología es una herramienta transformadora para la inclusión y que en espacios como el nuestro se dan encuentros improbables entre jóvenes de distintos sectores, dando una diversidad que creemos enriquecedora para el proceso formativo. En este sentido, entendemos que la educación no formal debe ser un complemento de la educación tradicional y, por lo tanto, se constituye como actor estratégico al momento de pensar y debatir los modelos educativos para los jóvenes.

Equipo Puerta 18

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